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I de cop. Malalt!
I de cop. Malalt!
" La película de Robert Rodriguez es uno de los actos de amor al cine de bajo presupuesto y a la cultura pop de derribo más hermosos y entregados que he visto en mucho tiempo. Desde ese punto de vista es una maravilla comparable a Kill Bill vol.1 o Ed Wood. Si ustedes no perciben ese amor, esa pasión, es que no tienen corazón; es que la sociedad borderline (subdivisión canón cinéfilo y control estético mental) les ha hecho suyos. Si usted no percibe ese amor, lo siento, es usted un muerto viviente (y por eso te ofende ver como te abren el cráneo a balazos) "
Llego tarde para recordar el obituario del maestro Bergman. Maestro sí, con Bergman sólo se debe hacer una cosa: aprender. Mas que volver a reescribir lo que más sabios y cultos ya han escrito para su recuerdo, a Bergman hay que estudiarlo y tratar de entenderlo. Para honrarlo a mi manera, filosófica y sentimental no cabe duda, y tratar de ahondar más en su tema: la " Condición humana " en su extensión sacra y terrenal, inauguro, con el asentimiento de mi esposa, un Ciclo completo del cine de Bergman en casa.